Actividades

La subjetividad

En la actualidad la confusión es una cualidad que se ha extendido en el ejercicio de la docencia, de la estructura familiar y en las funciones del estado. Hay ciertas dificultades que se hacen evidentes cuando no podemos discernir entre la compleja diversidad de una realidad que nos confunde por ausencia de marcas identificatorias e ideales. Las certezas se confrontan con la incertidumbre que generan los valores, códigos, lenguajes, los que ni bien se acceden a ellos ya varían. La falta de reconocimiento del sujeto opera perturbando las posibilidades vinculares, resistiendo las diferentes posibilidades de subjetivación.
La patología social de la época exhibe problemas que se expresan concretamente en dificultades para diferenciar el adentro y el afuera, manejando la violencia contra sí y/o contra el mundo. Actualmente son evidentes las variedades de choques violentos entre los sujetos siendo atravesados por situaciones que se manifiestan en agresiones consigo mismo, con la familia, la sociedad o la escuela. Produciendo una alteración de la subjetividad, es decir, de la manera de sentir, pensar y actuar. De la manera de “ser” y “hacer” y de existir en sociedad.
Entendemos la subjetivación como el proceso por el cual se “asume ser sujeto”. Nos encontramos frente a niños, jóvenes y adultos con trastornos de identidad donde el funcionamiento personal que pone de manifiesto cierto empobrecimiento de la capacidad de simbolización, del pensamiento y del aprendizaje por la experiencia. Como educadores estamos convocados a buscar nuevas metodologías que puedan hacer frente al alto grado de fragilidad social.
Es necesaria la restructuración de la educación y la enseñanza buscando una articulación de fines, objetivos y métodos que puedan ir construyendo un proyecto educativo acorde a la complejidad de los tiempos que vivimos. La ludocreatividad nos brinda en la formación docente ciertos instrumentos metodológicos que nos permiten comprender las nuevas manifestaciones subjetivas a las que nos enfrentamos en nuestra tarea de formadores.
Permitiéndonos adentrarnos en el aprendizaje del “ser” y “hacer” profesional estableciendo un proceso subjetivo en donde podemos percibir un nuevo universo: en la aplicación pedagógica ludocreativa hay una valorización de la afirmación del sujeto, él docente desarrolla una autonomía metodológica alejándose de la repetición, generando novedades que implican cambios en el “ser” y “hacer”. Este proceso de desarrollo nos da la oportunidad de crear y recrear, manifestando el potencial y contribuyendo al conocimiento de sí mismo, logrando protagonismo y autonomía profesional con la posibilidad de producir cambios e iniciar procesos de aprendizajes, que se alejan de las formas reproductivas del conocimiento.
Las actividades de expresión son un espacio de existencia donde uno puede crecer desde su interior desarrollando la sensibilidad e iniciando un proceso de realización, enriqueciendo la cualidad del profesor y del alumno. Las mismas son un medio de valorizar “al sujeto” creando nuevas perspectivas en una dinámica de desarrollo profesional, convirtiéndose en una vía de descubrimiento y desenvolvimiento de potencialidades. Brindando al ejercicio profesional docente una vía de ensayo que se acercaría mas a la comprensión de las nuevas modalidades subjetivas, siendo posible otra representación de la realidad actual.
El docente con una adquisición metodológica fundamentada en la expresión del sujeto, transforma su relación con los alumnos y su papel profesional en la sociedad. Se necesitan docentes que confirmen que para cada duda de los sujetos hay un proceso de aprendizaje que transforma las incertezas en aprendizajes significativos, y poder así evolucionar como sujetos. Asumiendo el nuevo rol docente, reconozcamos que el conflicto, que es la puerta de entrada al aprendizaje se transforme en el deber de aprender, reconstruyendo el placer de aprender. Si no reencontramos el placer perderemos el aprendizaje de muchos sujetos.
Es un fin rencontrar el placer de aprender de alumnos y de docentes atravesando las incertezas y descubriendo cuales son las formas de aprender. El ser humano aprende mucho más cuando hace, siente y piensa situándose como protagonista del aprendizaje.
El arte expresión es la vía y el aprendizaje es la finalidad, es por eso que el aprendizaje del sujeto es el centro de la pedagogía para crear un futuro donde debemos conseguir la alegría de aprender.
Para poder responder a las necesidades actuales podemos plantearnos dos preguntas: ¿qué estamos aprendiendo? y ¿cómo estamos aprendiendo? Debemos poder dar respuestas de contenidos sin reproducir, buscando la libertad de las formas de aprender. La pedagogía busca la mejor forma de aprendizaje del sujeto. La metodología de la pedagogía de la expresión transforma el camino de aprendizajes, colocando a la persona en un proceso de transformación que parte de la expresión para llegar a los contenidos: cognitivos, éticos, estéticos.
Hay una innovación en el rol docente, el asume la orientación de las animaciones pedagógicas asegurando la evolución de las múltiples situaciones de aprendizajes que se desarrollan en el campo pedagógico estableciendo las interrogantes de una nueva articulación conceptual. Para desarrollar los procesos de aprendizajes y asegurar la expresión ludocreativa, existe una secuencia metodológica que se inicia en el impulso lúdico buscando la predisposición del sujeto para el desarrollo de los aprendizajes, introduciéndonos en la expresión creativa que se continúa en la aplicación del método científico: experimentar, ensayar hipótesis, comprender las consecuencias y especificar conclusiones.
En la articulación entre la expresión y el conocimiento hay una meta cognición simbólica que lleva al docente hacer una construcción epistémica. Que el docente pueda aprender a aprender creativamente en un proceso permanente con el alumno es un factor actual que está relacionado con el valor de un instrumento metodológico que es la interacción, el mismo es una respuesta a la heterogeneidad.
El docente animador tiene como finalidad propiciar la reflexión y el pensamiento autónomo para la búsqueda de la convivencia ciudadana, “como una forma de transformar los conflictos en desafíos de aprendizajes de convivencia” (Raimundo Dinello 2007). La expresión y la creatividad son los fundamentos de una novedosa perspectiva educativa que considera la globalidad del sujeto en la situación formativa, convirtiéndose en ejes del proceso epistémico.
El conocimiento se va construyendo a partir de la realidad del sujeto a través de una propuesta pedagógica que delineada por la expresión ludocreativa del sujeto, es por eso que el individuo puede aprender a ser sujeto en su contexto asumiendo iniciativas para concretar un proyecto de vida. La expresión y la creatividad son formas universales del ser humano para construir su mundo interno y externo.
De la expresión creativa surge naturalmente el crecimiento de la autoestima y el valor de los otros sujetos. En esta propuesta pedagógica los sujetos desarrollan una auto-construcción que se plasma en la creatividad como una manifestación de la subjetividad.
El sujeto en el acto de crear se encuentra consigo mismo en una situación de aprendizaje significativo que lo convierte en sujeto de su ser y hacer. El aprendizaje es la única vía de crecimiento del sujeto. Hay elementos que nos reúnen a todos los que trabajamos en la ludocreatividad ya que este movimiento pedagógico toma al juego y a las actividades de expresión creativa como ejes fundamentales de la propuesta que pueden aplicarse en diferentes campos.
La metodología ludocreativa requiere de una formación y se debe disponer de cierto proceso vivencial brindado por los seminarios de formación y profundización, simultáneamente a esto se debe experimentar la propuesta en un campo laboral profesional. Cuando nos planteamos la necesidad de una renovación estamos iniciando una profundización en la instrumentalización de la comprensión de las subjetividades actuales para el desarrollo de los procesos de aprendizajes.
El nuevo rol docente valora la presentación del sujeto respetando su subjetividad en un camino interactivo de aprendizajes. Experimentar, jugar, crear, animar es una experiencia interactiva, donde dejamos ciertas certezas previas dando lugar a la subjetividad. Ya que ella es entendida como la expresión de vida del sujeto que es protagonista de sus procesos de aprendizaje, sabiendo comprender lo que piensa y lo que hace en ese camino interactivo de aprendizajes. Siendo la mejor vía de desarrollo de cada sujeto para transformar la realidad social. Esta experiencia despierta interioridad, provoca el pensamiento, otorgándonos ciertas libertades.
Los docentes que han experimentado esta propuesta promueven la interacción y la valorización de las heterogeneidades como la forma de comprender las complejidades actuales. Es por medio de la acción que continuamos junto a otros colegas, una investigación sobre los campos de la aplicación metodológica con el fin de desarrollar procesos de aprendizajes efectivos y humanizadores en niños, adolescentes y adultos.
Hay una evolución personal en quienes aplican la propuesta porque ella da la posibilidad de expresarse y de adquirir múltiples aprendizajes.
En Argentina actualmente estamos desarrollando un proceso de investigación y acción formativa con un equipo de docentes en instituciones educativas. Simultáneamente se está realizando una innovación en la formación de educación y salud laboral por medio de la metodología ludocreativa.
La experiencia de esta pedagogía favorece el desarrollo del universo personal y profesional ya que la subjetividad aparece reflejada en la expresión como una forma de manifestación creativa. La ludocreatividad en cuanto competencia profesional acorde a estos tiempos, nos permite evolucionar en el sentido que cada uno pueda asumir sus especificidades, respondiendo a las diferentes realidades sociales que vivimos.
Para circular en este camino de formación hemos integrado un equipo de trabajo que trasciende fronteras y busca una identidad latinoamericana, estableciendo un proceso creador y singular que propicia ciertas pertenencias y referencias. De esta manera definimos nuestro hacer, buscando respuestas a las diferentes realidades sociales. Es por ello que consideramos al sujeto involucrado en el conocimiento, la emoción y en su interacción social, como la forma de comprender la subjetividad en los procesos de aprendizajes.

Licenciada Beatríz Gago

Bibliografía:
Berenstein, I. “Del ser al hacer”. Edit. Paidòs. Buenos Aires. 2007.
Dinello, R. “Artexpresión”. Edic. Nuevos Horizontes. Montevideo. 2005.
Dinello, R. “Tratado de Educación”. Edit. Grupo Magro. Montevideo. 2007.

Formación docente

Situándonos en el contexto latinoamericano, nos encontramos con una realidad educativa similar en varios países del continente, asistimos en este siglo XXI a una complejidad que dificulta la comprensión entre niños y adultos tanto en la evolución de nuevas formas de interrelacionarse como en el acercamiento entre el sujeto que enseña y el sujeto que aprende.
Esto nos invita a pensar: ¿por qué los niños prefieren no ir a la escuela? ¿Por qué sienten que no aprenden? ¿Por qué el conocimiento, la curiosidad, la investigación dejó de ser un valor, un mérito personal en la mayoría de los estudiantes? ¿Qué modelos de intervención tiene el docente? ¿Cómo plantear las finalidades que se correspondan con una metodología centrada en el protagonismo del que aprende?
Este fenómeno se repite hace décadas, las escuelas siguen funcionando con la misma dinámica disciplinaria y con los mismos métodos de enseñanza centrados en la didáctica, quedando sin resolver tales problemáticas y el aprendizaje para todos. En este sentido la formación docente es el pilar fundamental de innovación pedagógica.
Asumimos hace varios años una revisión de los programas académicos curriculares oficiales y contribuimos a una transformación de métodos y contenidos de algunas disciplinas en curso, planteando en acción un trayecto formativo en pedagogía de la expresión ludocreativa.
Se aplica la metodología ludocreativa en espacios curriculares del Profesorado de educación infantil y en el profesorado de educación primaria, su impacto tanto en los estudiantes como en el rendimiento académico ha sido un plus de valor que ha trascendido el aula de estudio y las prácticas de enseñanza.
Es así que juntos, profesores y estudiantes estamos atravesando un nuevo paradigma pedagógico: aprender a aprender ludocreativamente. Esto nos sitúa en un nuevo camino de reflexión, en el cual necesitamos del campo de la filosofía, la axiología y la epistemología al momento de profundizar en la complejidad de las problemáticas de educación y enseñanza.
Compartimos una nueva forma de ser y hacer docencia, concomitante con los Derechos de la Infancia y los Derechos del hombre.
Actualmente se realiza la aplicación de la metodología ludocreativa en tres institutos de formación docente, de enseñanza oficial, en nivel primaria y educación inicial, con perspectiva de aplicación de la propuesta pedagógica en las prácticas de estudiantes, con niños como experiencia piloto, desde el año 2010.

Por Profesora Marcela Velázquez

 

Impulso lúdico

Con fines meramente descriptivos, se diferencia el impulso lúdico del juego, ya que uno está implícito en el otro, conformando así el inicio de un proceso de aprendizaje psicosocial que contribuye a la construcción subjetiva del que “aprende a aprender”.
– El impulso lúdico marca el inicio de la secuencia metodología de la pedagogía de la expresión.
– Es en su esencia la alegría personal, que puede transformarse en una actitud lúdica.
– Desde la educación provee una vía de aprendizaje y tomado desde lo psicofísico provee una vía saludable.
– Corresponde a fuerzas instintivas de vida, es un elemento sustantivo para que cada individuo pueda reencontrarse consigo mismo y haga efectiva las posibilidades de participar intensamente en el intercambio con otros..
– Desde lo biológico es una fuerza de vida y crecimiento.
– Desde lo antropológico es una dinámica de encuentros y aprendizajes.
– Desde lo sociológico es una tendencia para intercambios e integración cultural.
El impulso lúdico es ATRIBUTO DEL SER, mientras que el juego es un ACTO SOCIAL compartido.
– Que todos jueguen a lo mismo no significa que cada uno despliegue lo mismo de sí mismo.
«Toda cultura comienza con un juego»
– Juego que elabora la imaginación y se ubica en un espacio transicional que se transforma en cultura.
– La experiencia cultural comienza con el vivir creador, cuya primera manifestación es el juego.
– Los juegos como inicio de una secuencia metodológica, es un redescubrir LA LIBERTAD.
– A partir del juego creativo se genera un encuentro consigo mismo, con los otros y es de suma importancia pensar y trabajar en pos de la diversidad, donde cada persona tiene un modo especial de actuar, sentir y de pensar, con la tentativa de realizar una proyección.
– El juego desde la metodología crea oportunidades, a pesar de nuestras propias diferencias, favoreciendo la integración y la armonía de los sujetos.
“Jugando nos disponemos al encuentro social a la curiosidad y desplegamos el imaginario” (R.Dinello)
– El objeto que se utiliza en el juego es un mediador para ensayar escenarios de una proyección de vida.
«El placer de jugar por jugar aporta: disfrute, imaginación y sociabilización creando un espacio psíquico, físico y social.»
– El juego es un instrumento pedagógico en la producción de sentido: ya que al contribuir a la regulación social y estructurar la interacción, ayuda a crear un espacio transicional para que pueda tomar sitio la experiencia del otro y de sí mismo. Un espacio intermedio entre el mundo interno y externo que permite el desarrollo del pensamiento simbólico y con ello la comunicación.

Licenciada Gabriela Martínez

La expresión y la construcción de la identidad

La pedagogía de la expresión creativa coloca a la persona en un camino de afirmación de la identidad, favoreciendo la transformación de individuo a sujeto, quien tiene la posibilidad de desarrollar procesos de aprendizajes a partir del protagonismo, transformará su propia historia en una comprensión, convirtiéndose en sujeto de su propia vida.
La pedagogía de la expresión desarrolla aprendizajes que afirman la identidad de las personas construyendo ese proceso de ser sujeto.
Existen diversas definiciones de la identidad. Tomaremos algunos aspectos de estas definiciones. Cuando hablamos de identidad personal estamos haciendo referencia al self, al sí mismo, al núcleo del sujeto, a su persistencia psíquica como personalidad con rasgos distintivos, ligados a constantes corporales (su sustrato) y sociales (su relación intersubjetiva). La identidad no es estática, está sujeta al interjuego identificatorio, constituyendo un equilibrio abierto a reajustes o cambios.
Otro aspecto a destacar es que el termino identidad contiene una contradicción en sí misma si tomamos el sentido ontológico A = A, pero a la vez es distinto que B, C, D, etc. Uno es el mismo sujeto a través del tiempo, pero a la vez es distinto. Esta dinámica contradictoria es el núcleo mismo de los procesos identitarios.
Las personas nos definimos en relación a nosotros mismos y con los demás, la necesidad de identificación y la de diferenciación son opuestas y complementarias. Este proceso existencial permite al individuo afirmarse como sujeto singular.
Luis Hornstein hace referencia a un vínculo consustancial entre identidad y dignidad: el sentimiento de identidad tiene dos aspectos: uno personal, que es el sentimiento de ser protagonistas de su historia, de afirmar su propia existencia y un aspecto social, que inscribe al individuo dentro de un grupo, una cultura, una nación, por el reconocimiento de pertenencia de sus derechos, de sus tradiciones, de sus creencias y de su ciudadanía. Se trata de una noción subjetiva de la identidad, que alude al reconocimiento de cada sujeto.
La Convención de los Derechos menciona tres aspectos de la identidad a tener en cuenta:
1. La identidad biológica que es la que dio origen a la vida de las personas.
2. La identidad administrativa que es aquella por la que el estado garantiza defender los derechos de las persona.
3. La identidad cultural que es aquella que dice a qué pueblo pertenece la persona, cuál es su lengua materna y cuál es la cultura a la que pertenece.
Estos aspectos están considerados en la pedagogía de la expresión, ya que ella parte del reconocimiento de la identidad del sujeto, focalizándose en el protagonismo de quien aprende a través de su posibilidad de expresarse.
La pedagogía ludocreativa posibilita desarrollar al individuo en sujeto, asumiendo su propio proceso de aprendizaje, contribuyendo a la construcción de su proyecto de vida.
En la aplicación metodológica de la pedagogía de la expresión hemos observado que las personas se modifican en los diversos procesos de aprendizajes y descubren cómo ser sujetos de sus proyectos.
Es a partir de los aprendizajes que la persona organiza dónde quiere llegar y tiene la posibilidad de reconocer sus propias potencialidades.
La metodología que propone la pedagogía de la expresión logra descubrir la cualidad de la persona y el desenvolvimiento del sujeto.
Cuando confirmamos la identidad por medio del arte expresión estamos yendo más lejos que el simple desarrollo de competencias, ya que buscamos con esta pedagogía facilitar el crecimiento integral de la persona. Es el protagonismo de quien aprende quien coloca al sujeto en proceso de aprender y descubrir lo que tiene que buscar para su propio crecimiento.
La singularidad en el proceso de aprendizaje que desarrollamos a través de esta pedagogía permite descubrir la subjetividad, existiendo diversas formas de constituciones subjetivas singulares, en los procesos de aprender, que no deben ser reducidos a una formula o perfil general de los sujetos que están aprendiendo.
Para que la persona exista tiene que expresarse y es el arte expresión un camino que brinda la oportunidad de integrar todos los aspectos de la identidad.
“La pedagogía de la Expresión apunta a un permanente crecer de todos y a conjugar el protagonismo de cada uno. Es adecuada para la adquisición de conocimientos y también es un instrumento de respeto de identidades, de convivencia, de educación para la paz.” Raimundo Dinello.
Las actividades de expresión son una continua afirmación de la identidad del sujeto, ya que se aprende a convivir con nuestras emociones, logrando un mayor grado de madurez en las convivencias sociales.
Es en el proceso creativo que el sujeto hace explícita la unicidad de su ser: hacer-sentir y pensar. Son las emociones del ser que integran el saber y el poder transformar.
La creatividad favorece esa necesaria transformación de la persona por la que logra un mejor estado de armonía y aprende con más deseo. La ausencia de desafíos creativos puede explicar el desinterés en los aprendizajes y la frágil existencia de los proyectos de vida.
Hoy en día es más importante el cómo aprende cada uno y cuál es el proceso de aprendizaje que prendió en el sujeto, que posibilitará su crecimiento y la realización de sus proyectos vitales.
El descubrimiento de cómo aprender es necesario en la construcción del sujeto, nos convertimos en sujeto por lo que aprendemos. Necesitamos de un dialogo interactivo para construir nuestra identidad facilitado por la participación ludo-creativa.
La interacción modifica el ego transformando la incertidumbre, que en su origen es ansiedad, convirtiéndose en expectativa de desear aprender emocionalmente, cognitivamente y socialmente.
El placer de aprender que se descubre transforma al sujeto ya que el deseo de aprender lo hace crecer. Por medio de los aprendizajes hay una transformación de la persona.
La interacción favorece el aprendizaje pero el ritmo y la respuesta es singular, comprendiendo que existe una lógica en cada sujeto de cómo aprende en interacción con los objetos y con otros sujetos.
La interacción coloca al sujeto como protagonista de descubrir qué aprendizajes tiene que buscar para su crecimiento, encontrando la dignidad y la proyección de vida como forma de confirmar su existencia.
El aprendizaje de cada día convierte al individuo en sujeto; por ello, el cómo aprendemos es uno de los problema en la actualidad. Podemos afirmar que numerosas son las experiencias que muestran que la pedagogía de la expresión ludocreativa ofrece respuestas al sujeto que aprende descubriendo una visión prospectiva de su vida.
A través del arte expresión los sujetos experimentan aprendizajes simbólicos que serán transformados en un dominio inteligente, confirmando quienes somos cuando modificamos los objetos en la interacción y cómo nos comunicamos con los otros sujetos. El arte expresión es la vía que lleva al individuo a ser sujeto, afirmándose en su identidad.
Los objetos creados representan diferentes aspectos simbólicos y expresan diversas dimensiones de nuestra identidad.
Las diversas experiencias Ludocreativas confirman el crecimiento del sujeto y su evolución en la cultura. Desarrollando en estas experiencias de arte expresión su capacidad simbólica, el individuo debe poder tener ensayos de experiencias de expresiones creativas que confirmen su ser y su hacer para confirmar su subjetividad.
Son las experimentaciones las que organizan el pensamiento a través de una lógica deductiva que posibilitará una mayor autonomía del sujeto. Si buscamos una mayor autonomía hay que facilitar las experiencias lógicas deductivas, que se originan en la libertad de la expresión creativa. La pedagogía de la expresión y su metodología articulará estas experiencias con los necesarios conocimientos por medio de su secuencia metodológica: iniciación lúdica, actividades de expresión creativas, focalización del conflicto pedagógico, experimentación y/o búsqueda de informaciones y articulación en nuevas conceptualizaciones.
El reconocimiento de las emociones del sujeto a través del arte expresión permite un proceso aprendizaje integral originándose en el protagonismo de quien aprende y se expresa. Correspondiendo a la afirmación de los derechos de cada individuo del reconocimiento de su propia identidad.
La pedagogía ludocreativa se centra en crear las posibilidades de que cada individuo pueda emerger como sujeto a través de sus propios procesos de aprendizajes.

Lic. Psicología Beatriz Gago

Bibliografía:
Cuaderno de Lúdica y sociología de la Educación – Dr. Raimundo Dinello
Tratado de la Educación – Dr. Raimundo Dinello
Autoestima Narcisismo y valores sociales e Identidad – Dr. Luis Hornstein

Las ludotecas

Las ludotecas son espacios en los que se ponen en acción varios de los postulados enunciados en la Declaración en los Derechos del Niño: derecho al juego, derecho a la identidad y derecho a la expresión, entre otros.
La ludoteca, permite profundizar la ampliación de derechos destinados a los niños extendiendo su educación y cuidado más allá del ámbito privado de la familia; así es comprendido, como servicio público y como derecho universal para sus usuarios: niños, familia y comunidad. Su dinámica y metodología promueve la “corresponsabilidad de instituciones y actores” (Faur, 2011:7). Las ludotecas constituyen, en este sentido, una original respuesta a la creciente demanda que rodea la pregunta por educación y cuidado infantil.
Tomando la definición del Prof. Dr. Raimundo Dinello, presidente de la FLALU  (Federación Latinoamericana de Ludotecas) podemos decir que:
“Las ludotecas son un espacio de expresión lúdica y creativa de niños, jóvenes y adultos. Tiene la principal y global finalidad de favorecer el desarrollo de la persona en una dinámica de interacción lúdica. Específicamente, estimula el proceso de estructuración afectivo- cognitiva del niño, socializa creativamente al joven y mantiene el espíritu de realización del adulto.
En centros barriales, es una actividad que aglutina familias y vecinos que se re-encuentran con la alegría de vivir, de expresarse y de sentir, con animo para enfrentar tareas solidariamente. Desde inventar juegos, hacer juguetes, hasta proyectar mejoras en las condiciones de vida personal y colectiva”.
Desde esta perspectiva las ludotecas son fundamentalmente espacios educativos que abren nuevas posibilidades de expresión, comunicación y aprendizajes en y con la interacción de personas de diferentes edades podemos decir, entonces que las ludotecas son espacios de acción y aprendizaje intergeneracional e intercultural. A los adultos les permite reencontrarse con sus hijos, nietos, vecinos, en un diálogo que va mas allá de lo verbal, recuperar antiguos saberes, experimentar nuevas emociones, volver a ser “un poco niños” en el juego, así como manifestar sentimientos y vivencias a partir de los cuales es posible promover acciones creativas. A los niños, les brinda la oportunidad de motorizar el proceso creativo, jugar y aprender con otros, fuera del ámbito escolar o familiar. Les da la posibilidad de entender su mundo interno y la realidad externa, dejando de lado conductas instaladas y entendidas por otros como negativas. Ser uno y muchos a la vez, reconocerse en sus creaciones y ser capaz de compartir, cooperar, divertirse en el juego donde se conjuga fantasía y realidad. En definitiva, aprender creativamente en un espacio de interacción y alegría.
Las ludotecas, desde este punto de vista, están fundamentadas en la pedagogía de la expresión ludocreativa.
La pedagogía de la expresión ludocreativa recupera los postulados de Rousseau, Froebel, Vigotsky, entre otros, en cuanto que está centrada en el sujeto que aprende. Se aprende haciendo. El aprendizaje se da en la relación del sujeto, con los objetos y con otros sujetos (sean estos otros niños o/y adultos). Por esto en las ludotecas buscamos la heterogeneidad de edades, no la división de niños y jóvenes según una franja etaria.
A su vez, esta pedagogía se sustenta en la metodología ludocreativa que se vincula con el arte- expresión, porque se basa en los lenguajes artísticos, trabajando desde las diferentes áreas expresivas: plástica, teatro, expresión corporal, danza, música, literatura, juegos motores. El arte, entendido como una actividad social y humana que supone contextos sociales y culturales a partir de los cuales el sujeto recrea la realidad a través de la utilización de sistemas simbólicos propios, es el elemento constitutivo del campo pedagógico interactivo -espacio físico y mental donde pueden evolucionar diversos temas que modifican diversos objetos; un espacio donde impredecibles situaciones derivadas de la expresión creativa presentan interrogantes y conflictos pedagógicos que estimulan el intento de entender; un espacio donde se desenvuelven secuencias correspondientes a las diversas áreas de expresión, configurando múltiples posibilidades de aprendizaje.
Las propuestas educativas de cada encuentro de ludoteca están encuadradas dentro de las áreas de expresión, centradas en el sujeto y basadas en la interacción de los sujetos entre sí y con los objetos abriendo de este modo un camino a procesos educativos basados en valores de: respeto, solidaridad, cooperación e intercambio.
Lo medular para el buen funcionamiento de las ludotecas, desde esta concepción, radica en el equipo humano que la anima. No basta con actividades de entretenimiento y merienda, con talleres o con espacios donde se prestan y/o brindan juguetes. Se necesita de animadores con competencia metodológica adecuada, condición indispensable que permitirá concretizar el espacio educativo de las ludotecas.
En definitiva, a través de la realización de la ludoteca, se busca promover un espacio socio-educativo comunitario donde niños, niñas, adolescentes y adultos interactúen a partir de actividades lúdicas, vivenciando un estilo de aprendizaje reflexivo, solidario y cooperativo, con mediación de profesionales que sistematicen, resguarden y enriquezcan ese espacio diverso.
Profesora Cecilia Desimone

Acta de fundación de la FLALU

«En este primer Seminario Latinoamericano de Ludotecas, realizado en el Circo do Povo de Uberaba, en el periodo del 10 al 15 de febrero de1986, queda constituida la Federación Latinoamericana de Ludotecas (FLALU), siguiendo la iniciativa de los fundadores abajo firmantes. La FLALU tiene como finalidad principal la expansión de una visión educativa basada en la expresión lúdico-creativa para todos los niños, jóvenes y adultos comprendidos en la inserción comunitaria de toda Latinoamérica.
Con el fin de asegurar los fines de la FLALU, los miembros se comprometen a abrir ludotecas prioritariamente en los barrios más populosos, con la perspectiva de que la educación sea un medio para mejorar las condiciones de vida y de integración social de todos. Esta Federación también se declara comprometida con la defensa de los derechos y necesidades esenciales de alimentación, instrucción, recreación, libertad de expresión y reconocimiento de las culturas autóctonas.
Esta Federación recibirá como asociados a todas las personas e instituciones que concuerden con los principios aquí declarados.»
Nota: extractado del Acta registrada en el Cartorio del 1er. Oficio de Registro de Inmuebles de Títulos y de Documentos N° 35.217 de Uberaba (MG) Brasil. (1986)

Una experiencia sensible

Por Profesora Marcela Velázquez

ludotecaEsta propuesta pedagógica comprende uno de los mayores fundamentos de desarrollo humano, porque reconoce que no hay educación ni enseñanza sin los valores, los derechos del hombre, los derechos de la infancia, el respeto por la identidad cultural, el medio ambiente y su diversidad.
Esta pedagogía me ha enseñado, como docente formadora de niños, jóvenes y adultos, que existe proyección de futuro si el ser humano construye su autonomía, su identidad en interacción con otros. El sentido de otredad trae de la mano la buena convivencia, la tolerancia y el respeto mutuo, el trabajo en equipo y el acceso al conocimiento científico como construcción colectiva. Esta pedagogía te hace sentir que estás vivo, protagonista de todo aquello que queremos alcanzar y transformar.
Es una pedagogía que enseña a estrechar lazos de hermandad y afecto entre pares y estudiantes, profesores y comunidad en general. En su aplicación metodológica la lúdica, la expresión y la creatividad contribuyen ampliamente a despertar sentimientos de gratitud y superación, de construcción de identidad personal y cultural y un amplio conocimiento de estrategias creativas para abordar las ciencias.
Esta visión  se ve reflejada en los niños y jóvenes a lo largo de tantos años de aplicación en aulas y espacios no formales de educación. Particularmente las personas despiertan al sentido de vida como pulsión de existencia plena, con deseos de proyectarse a futuro en sus aspiraciones personales y profesionales.
Podemos mencionar logros alcanzados a lo largo del tiempo en distintos espacios educativos y niveles de la educación y enseñanza.
Avances y logros:
– En los procesos de aprendizaje el sujeto es el protagonista en la adquisición del saber.
– Adquieren mayor vocabulario y pensamiento crítico.
– Desarrollan aptitudes y actitudes gracias al artexpresión.
– Aprenden a contemplar y comprender procesos.
– Desarrollan la concentración y concreción de las actividades.
– Desarrollan la empatía.
– Valoran las emociones.
– Aprenden a socializar y ser solidario con los demás.
– Vivencian el placer de aprender.
– Proyectan su futuro.

FLALU cumple 30 años

 

Gacetilla Flalu_30 años_2016

Formación del animador

Por Profesora Marcela Velázquez

ludotecaUna formación profesional en pedagogía de la expresión ludocreativa, es en nuestra región una necesidad social y educativa urgente, porque entendemos que hoy necesitamos aprender a convivir y respetar la diferencia, a conocer y participar de la cultura, a ser ciudadanos activos y comprometidos con la región de pertenencia, necesitamos que niños y jóvenes encuentren un porvenir de desarrollo en distintos ámbitos. Parte de esta educación primaria era desempeñada por la familia, parte de esa proyección a futuro era construida por la escuela, actualmente dichos valores están ausentes en los hogares y en la escolaridad.
Esto se ha vuelto una preocupación para muchas instituciones que deben asumir estas problemáticas pero no cuentan con instrumentos pedagógicos nuevos para desarrollar su labor educacional.
Desarrollar la formación profesional y sociocultural a través de la aplicación de ludotecas ludocreativas, reviste suma importancia porque permite devolver a la población el derecho que tiene a la educación, a la cultura, a la recreación, a las artes, entre otros derechos.
La formación como animador sociocultural permite comprender al sujeto humano como sujeto de derecho, entender que somos personas partes de un grupo humano que comparte el barrio, la comunidad, las faltas y alegrías, pero también nos formamos como profesionales de la educación y ello nos sitúa en una actitud ética y de compromiso social con la comunidad donde vivimos.
Así la formación pedagógica implica una coordinación de equipo con un proyecto de intervención socioeducativa sentada sobre valores de integración, equidad, convivencia y respeto mutuo en el desarrollo de diversas actividades artísticas con expresión, lúdica y creación.
En la pedagogía de la expresión los integrantes del equipo de animación lúdica, se reúnen semanalmente para realizar una formación continua y rever aspectos metodológicos de cada ludoteca realizada. En las reuniones se toman en cuenta aquellos aspectos que necesitan ser profundizados y estudiados para comprender mejor a la comunidad con la que se trabaja y evolucionar como animador para elevar la calidad de las próximas ludotecas y ejercicio profesional.
Actualmente en Quilmes, provincia de Bs. As., se forma un equipo de ludotecarios quienes trabajan diariamente con niños y jóvenes en la Biblioteca Popular del río de Quilmes, en variadas y creativas ludotecas comunitarias, allí se destaca un grupo de animadores lúdicos con un gran espíritu de entrega en pos de la mejor calidad educativa para todos.